Breve reseña por Mauro Florentín Ortega
 
 
 

 

 

 

Argentina
La presencia alemana en Sudamérica no solo se constituye de instituciones educativas, iglesias, cámaras de comercio o centros culturales, sino que existen hasta gremios de mozos (camareros) o jardineros de origen alemán. Esto ocurre en el caso preciso de Argentina, según informaciones de la Federación de Asociaciones Argentino-Germánicas, dadas a conocer en el “Primer Encuentro de Comunidades Alemanas de Sudamérica y Méjico”, realizada en noviembre de 2003 en Montevideo, capital de Uruguay.
En territorio argentino residen alrededor de un millón de descendientes alemanes y funcionan 21 instituciones de origen germano. A las escuelas alemanas asisten unos 15.000 alumnos. A pesar de ser consideradas todavía como cifras importantes, Rodolfo Hepe, miembro de dicha federación, destacó el impacto negativo de la crisis económica en la permanencia y el fomento de actividades de los alemanes y sus descendientes. La difícil situación genera una falta de recursos y problemas de costos, lo que a su vez perjudica el desarrollo de programas culturales, de cooperación empresarial entre argentinos y germanos, entre otros proyectos, de acuerdo al expositor.
En este país al igual que en otros de la región, se refugiaron miles de judíos y opositores al régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler. Se estima que entre 30.000 a 45.000 judíos huyeron a Argentina. También ciertos líderes, defensores y adeptos al nazismo encontraron en tierras sudamericanas un lugar donde instalarse, principalmente tras la Segunda Guerra Mundial, que finalizó en 1945.

Uruguay
Del otro lado del Río de la Plata en Uruguay, pequeño país situado entre Argentina y Brasil, actualmente residen alrededor de 16.000 originarios de Alemania, 10.000 con pasaporte alemán, según datos de la embajada alemana en Montevideo. La mayor parte de los inmigrantes residen en las colonias Gardenthal, El Ombú y Delta, ubicadas en los departamentos de Tacuarembó y Colonia, al norte y al suroeste respectivamente. Los teutones radicados en ambos países rioplatenses trabajan en los sectores agroindustrial, comercial y servicios.
En relación al caso específico de Uruguay, Otto Brand capellán de la comunidad católica alemana en Montevideo, relató parte de la historia germana en este país. Los primeros grupos de inmigrantes decidieron venir a Sudamérica por tres motivos: la situación política alemana, la superpoblación en Alemania y principalmente el objetivo de tener una vida mejor, explicó. Sin embargo, existen opiniones diversas y contrarias en relación al porqué inmigraron hacia el sur. En todo caso parece ser evidente que siempre se buscó una vida mejor, como ocurre en la mayoría de los casos de inmigración. A pesar de que hoy en día persisten todo tipo de barreras para impedir la inmigración desde el sur hacia el norte.
Brand contó que en 1961 arribó a Uruguay para cumplir una misión de siete años, que luego se extendió cada vez más y ahora ya hace 41 años que reside en Montevideo. A pesar del tiempo su castellano no es tan fluido, ya que en un principio sus superiores le prohibieron aprender el idioma, debido a que su objetivo era fomentar la preservación de la cultura alemana entre las comunidades creadas en esta nación rioplatense. El religioso definió de “alemanismo en el exterior” a esta especie de política por mantener vivas la tradición y la idiosincrasia germana.

Paraguay
En Paraguay, ubicado en el centro de Sudamérica, viven entre 200.000 y 250.000 descendientes alemanes, distribuidos en colonias mennonitas en el Chaco, comunidades instaladas en la región Oriental, principalmente en el sur y en el este del país. Así lo señalan las estadísticas presentadas por Jakob Warkentin, de la Colonia Neuland ubicada en la región Occidental o Chaco. Durante los últimos años aumentó la presencia de colonos brasileños de origen germano en la zona fronteriza con el Brasil, específicamente en ciudades de los departamentos de Canindeyú y Alto Paraná, como Hernandarias, Naranjal y Katueté. Además de los pequeños poblados Gleba 6, Troncal 4, La Paloma, Limo’y, entre otros.
En base a la experiencia recogida desde 1870, cuando se conformaron las primeras colonias germanas en territorio paraguayo, Warkentin resaltó el aporte de las escuelas en las comunidades para prevenir el abandono de la vida rural, que frena el progreso de los países en desarrollo. Los mennonitas del Chaco lograron adaptarse a las nuevas exigencias de un territorio inhóspito y desolador, con temperaturas superiores a los 40 grados centígrados durante la mayor parte del año. Las tierras desérticas las transformaron en productivas y ofrecieron la oportunidad a los indígenas de capacitarse e incorporarse al trabajo agrícola e industrial. Esta situación implicó un cambio radical para los indígenas que perdieron su hábitat natural y debieron volcarse a un nuevo sistema de vida o emigrar a otras zonas. En la economía paraguaya los sectores industriales de lácteos, metalúrgica y química están en manos alemanas, que utilizan tecnología de origen teutón.

Brasil
Entre 1818 y 1820 los alemanes fundaron las colonias de Leopoldina y Frankenthal, en el sur de Bahia, ubicada al norte de Brasil. Sin embargo alrededor de 1850 arribó un mayor contingente de inmigrantes alemanes al territorio brasileño. Las regiones del sur y este fueron las escogidas para conformar las primeras comunidades de germanos, que en su gran mayoría se dedicó a tareas agropecuarias. De acuerdo a libros relativos a la historia del gran país sudamericano, dichos grupos europeos recibieron tierras de parte de las autoridades del momento. El objetivo era fomentar las actividades productivas en el interior y a su vez poblar extensas zonas del Brasil. Alrededor de 1820 se fundaron las colonias Leopoldina y Frankenthal, y años más tarde las ciudades Blumenau, Novo Hamburgo y otras tantas que poseen un estilo arquitectónico similar a las construcciones de Baviera, Baden-Wurtemberg o Renania Palatinado. Además celebran cada año la tradicional “Oktoberfest” o fiesta de la cerveza, originaria de Munich, que reúne a miles de visitantes de distintos puntos de Brasil y países cercanos.

Sudamérica
Los números varían conforme al tamaño de las naciones sudamericanas, pero en todas se registra la llegada de alemanes. En el siglo XIX arribó la mayoría de los inmigrantes teutones, que poblaron principalmente Bahía y el sur de Brasil, distintos puntos de Argentina, Chile, Méjico, Paraguay y Perú, entre otros países de la región.
Los nombres de las ciudades y pueblos reflejan la ascendencia, como por ejemplo Pomerode, denominada la “Alemania brasileña”, Gardenthal en Uruguay, Nueva Germania, Teutonia o Moseldorf en Paraguay. En este último país fue creada en 1983 la colonia “Manitoba”, lo cual demuestra que hasta no hace muchos años seguían llegando los inmigrantes europeos para instalarse en territorio sudamericano. “Esta situación se dio gracias a la habitual generosidad para la integración de los alemanes en las diferentes naciones”, como se reconoció públicamente en el encuentro de comunidades realizado en Uruguay.

Algunas publicaciones en alemán

En cuanto a la prensa escrita se publican periódicos en idioma alemán en la mayoría de los países de Sudamérica. En Argentina existe el “Argentisches Tageblatt”, en Sao Paulo, Brasil se edita el semanario “Brasil-Post”, en Paraguay se conoce el “Aktuelle Rundschau”.

 

 

 

 

 

 
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